Más Allá del Desarrollo Sostenible: Marlene M. Izquierdo Osorio

La organización política deriva de la identidad de cada individuo que conforma un territorio de desenvolvimiento, no obstante, ¿cómo conformar definiciones sin tener a la mano conceptos básicos? Los cuales juegan un papel imprescindible en el desarrollo y con ello ¿cómo definir que es algo propio? o una injerencia extranjera motivada por supra-economías que se benefician aumentando mayor daño en ecosistemas y sociedades. Las incógnitas: ¿Qué es el significado y como se vincula con la identidad? Son necesarias de esclarecerlo.

Cuando consideramos que el significado mas allá de signos derivados de otros símbolos, como una simbología es también una traducción de la cultura de cada sociedad, y que su interpretación deriva prácticamente de su identidad, cuando eso le es arrebatado a una población determinada, está lo pierde todo. Una diferencia en la política de identidad es el rescate de los valores de uso y mediante esos valores se crean “significados de uso” que reflejan la compleja relación del orden simbólico-natural en las relaciones de producción económico-políticas.

En la aparición y ascenso de los significados de uso y la potestad de cada pueblo labrar su propio futuro basado en sus tradiciones y usos ancestrales, los cuales envuelven sus características formas de desarrollo y producción se enfrenta la globalización en contra de la construcción de nuevas racionalidades productivas que se traducen como la reivindicación de la localización del mundo cultural sustentado en una racionalidad ambiental.

El locus, o lugar de co-existencia de lo diverso, en donde conviven naturaleza y cultura es el génesis del cambio; cuando la globalización se entiende como el espacio donde las sinergias negativas crean límites en el crecimiento, lo local es el espacio desde donde emergen las sinergias positivas de la racionalidad ambiental. Al entender que la política de la identidad es una política cultural forjada por diversos movimientos emergentes de las poblaciones indígenas, comunidades campesinas y grupos afrodescendientes, grupos demográficos que mediante luchas ancestrales han recuperado su locus, su identidad, como lo muestra el movimiento negro del Pacífico Colombiano, que emerge justamente de un proyecto de biodiversidad gestado dentro del proceso de Río 1992, donde se hace hincapié en el derecho a ser negro, a tener una identidad, a dejar de lado la igualdad como factor homogeneizador.

Se requiere un equilibrio entre conservación y crecimiento económico, que se ido produciendo en América Latina debido un reclamo social en el globo, a pesar de los convenios internacionales como el de Rio 1992 o el de la convención de Kioto, que han creado salvoconductos para países industrializados.

Las luchas actuales por la identidad, por la autonomía y por el territorio derivan de una nueva organización política para recuperar el control sobre su territorio como un espacio ecológico, productivo y cultural para reapropiarse un patrimonio de recursos naturales y significados culturales, necesario para un futuro sustentable, un futuro propio.

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ES POSIBLE QUE EXISTA RELACIÓN ENTRE EL PROBLEMA ALIMENTARIO MUNDIAL Y EL DERECHO DE LA PROPIEDAD O LAS FORMAS EN LAS QUE SE EJECUTA?

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Ante la incógnita presentada entre la conexión del problema alimentario mundial y el derecho de la propiedad, se podría establecer varias situaciones que confluyen para que la tenencia de las tierras sea una acción viciada influyendo directamente en el conflicto alimentario mundial.

En simples palabras si la mayor parte de las tierras están en posesión de pocos individuos (que posiblemente no estén explotando la tierra como es debido, es decir mediante el uso de plaguicidas, semillas transgénicas, químicos) o de empresas transnacionales como Monsanto o Dupont surgirán lógicamente problemas con la distribución y explotación de las tierras con vocación agraria. En muchos países subdesarrollados los pequeños agricultores, cuyas costumbres ancestrales proceden de tradiciones heredadas o indígenas se ven forzados a dejar sus tierras y migrar a las ciudades, o trabajar de forma asalariada en plantaciones de los pocos poseedores de tierras o en las fábricas de las empresas. Básicamente estos pequeños productores, sean afectados por leyes no adaptadas a la realidad o por las transnacionales terminan sin tierras para producir sus alimentos, sin dinero para comprarlos, volviéndose víctimas del hambre y la desnutrición. No obstante para comprender las raíces del problema de la pobreza y el hambre en una comunidad, es necesario considerar los problemas de seguridad alimentaria que afectan a cada comunidad. En la República de la India, existe una sobrepoblación de mil doscientos miles de millones de personas, mucho más que los trescientos dieciséis millones de personas que viven en los Estados Unidos de Norteamérica y mucho menos que los treinta millones de personas que viven en la República Bolivariana de Venezuela (censo 2013), tomando en cuenta que en la India el problema mayoritario es la poca extensión de tierra asignada por familias para su sobrevivencia, lo cual contrasta al caso venezolano al ser el opuesto, muchas tierras sin ocupación. Tomemos el ejemplo de los Estados Unidos de Norteamérica donde radican la mayoría de las empresas transnacionales que controlan el mercado de la biogenética, los cultivos transgénicos, y la agricultura industrial, donde el alimento es tratado como un producto netamente comerciable, en lugar de algo que la gente necesita y a lo cual tiene derecho, donde en la mayoría de los casos las ganancias por la venta de alimentos llegan a ser más importantes que la alimentación misma y consecuentemente se perjudica la salud de la comunidad ya que los alimentos producidos por esas empresas, cultivados en tierras de propiedad de las mismas, con semillas, fertilizantes y plaguicidas producidos bajo las mismas premisas.

Tomando lo anterior, es deber explicar que el abandono voluntario de las tierras, su desocupación y verdadero olvido proviene del control que las empresas dominantes del mercado ejercen sobre todos los aspectos de la seguridad alimentaria mundial (y su influencia en la mayoría de los gobiernos) lo cual obliga a los agricultores a abandonar su negocio y sus tierras.

Es entonces las grandes empresas ganan gracias a la “inseguridad” alimentaria ya que las comunidades y países enteros se vuelven dependientes del mercado global de alimentos. Cuando el mercado fracasa en satisfacer las necesidades alimentarias del pueblo, sucede lo que está pasando en muchos países africanos donde la gente pasa hambre y las empresas transnacionales obtienen aún mayores ganancias vendiendo alimentos a los gobiernos para que los distribuyan como ayuda alimentaria.

Aunque vale la pena declarar que el hambre aparece por muchas causas, tales como tierras pobres, cambios de clima y falta de acceso al agua hasta que las personas no controlen ellas misma su seguridad alimentaria, el hambre será la mayor producción de las empresas transnacionales y de los gobiernos que controlan la producción y distribución de alimentos.

Esto perjudica a las culturas locales porque los colectivos ya no pueden mantener sus formas tradicionales de cultivo de alimentos y de cuidado de la tierra. Ya que se encuentran en una franja de comportamiento ajeno a la transculturización: Usan la propiedad comunal a la propiedad individual, compran y venden poco, no tienen cuentas en el banco, ni tarjetas de crédito, son números inútiles para las cuentas del gran capital.

Sucesivamente estos trabajadores que abandonaron las tierras fueron y seguirán amontonados en las ciudades en forma desordenada, con la intención de convertirlos en consumidores de mercancías y de servicios, alimentando la hambruna mundial.

Por: Abg. Marlene M Izquierdo Osorio

BIBLIÓGRAFIA

INTERPRESS SERVICIO DE NOTICIAS – VENEZUELA: Huelga de hambre, herencia de problema agrario Por Humberto Márquez CARACAS, 28 agosto 2010

http://www.ipsnoticias.net/2010/08/venezuela-huelga-de-hambre-herencia-de-problema-agrario/

El escándalo del hambre. El derecho a la alimentación, entre ecología campesina y producción agroindustrial Por José Carlos Bonino

http://www.ecoportal.net/Temas-Especiales/Derechos Humanos / El _ escandalo _del_hambre._ El_derecho_a_la_alimentacion_entre_ecologia_campesina_y_produccion_agroindustrial

La Integración económica

     La integración de varios países constituye un proceso complejo, que conlleva no solo implicaciones económicas, sino también políticas, jurídicas y sociales de gran alcance.

   Los diferentes tipos de fronteras económicas que separan los mercados, así como los compromisos asumidos por los países involucrados, dan lugar a diferentes formas o fases de integración y con ello la decisión de un país de incorporarse a un proceso integrador existen diversas motivaciones. Por una parte, espera obtener una serie de ventajas que le proporcionen un mayor nivel de bienestar, esta constituye una de las razones económicas de la integración, estrechamente ligadas a los efectos positivos generados por la misma. Pero, por otra parte, también concurren razones extraeconómicas ya que los procesos integradores conllevan implicaciones, no solo económicas, sino también sociales, políticas o estratégicas. Tradicionalmente, la integración económica se ha considerado como una extensión de la teoría del libre comercio y un paso en la dirección correcta, por cuanto es el inicio del desmantelamiento de la protección.

   Al término de esta investigación nos adentramos a los extremos de las ganancias y pérdidas asociadas a fases más avanzadas de integración, como la asignación más eficiente de factores de producción en el contexto de un mercado común, mayor credibilidad de las políticas económicas nacionales y reformas estructurales en el marco de una unión económica, ventajas derivadas de la unión monetaria y la moneda única, Aunque la mayor parte de los análisis teóricos y empíricos se centran en las ganancias derivadas de la integración, ésta entraña también importantes costes: que los beneficios de la integración no se distribuyen equitativamente siendo los sectores y países más competitivos los que obtendrán las mayores ventajas, la ampliación de mercados exige acometer costosos ajustes de reordenación del aparato productivo, especialmente graves si conllevan problemas en términos de empleo o de concentración geográfica. Frente a estos ajustes y al ya señalado desequilibrio en la distribución de beneficios es importante diseñar políticas industriales y regionales específicas, el avance de un proceso de integración es más difícil cuando los países miembros presentan asimetrías que pueden generar conflictos poniendo en peligro los resultados del proceso. Las conclusiones arrojan que la intrepidez de un Estado en un progreso que aunque conlleve riesgos, abre nuevas oportunidades que estimulan.

Realizado por: Abg. Marlene M. Izquierdo Osorio

Bibliografía.

MAESSO CORRAL, M. y GONZÁLEZ BLANCO, R. (2001): «La Unión Europea y MERCOSUR ¿Una relación de conveniencia?», en Revista de Economía Mundial, número 4.